Llevo unas semanas probando la nueva ‘killer app’ de la que tanto se oye hablar últimamente en la red de redes: twitter.
Voy a ser sincero: cuando me contaron la idea del servicio me pareció una auténtica memez. Veía algo enfermizo tener que estar continuamente actualizando lo que hacías o dejabas de hacer. Un Gran Hermano llevado al extremo. A pesar de mis reticencias iniciales me animé a trastear con él un poco para probarlo y ver si tenía alguna utilidad oculta que no sabía apreciar (a fin de cuentas, seguro que el primero que pensó en sacar el SMS como un servicio comercial fue vapuleado por unos cuantos compañeros…. y mirad ahora cómo va el tema).
Creo que llevo unas semanas de rodaje como para ir sacando alguna conclusión: aunque sigo con alguna reminiscencia de mi pensamiento inicial (no le veo mucha más utilidad que la de un chat en no-real-time) creo que si puede tener cierto interés si se combina con otros servicios punteros que encontramos en el universo 2.0: ¿Cómo veis una red social twitteada?
Una de las cosas que más echo de menos en las redes sociales es precisamente eso: el trato. Cuando consigues enlazar con alguien interesante el método electrónico más ágil que podemos encontrar es el envío de un mail (bien a los LinkedIN, eConozco/Xing, etc. o, con suerte, al propio conectado). ¿No sería más interesante poder comunicarnos de una manera más dinámica? En eso creo que Twitter podría ayudar.
Conclusión personal que saco del tema: aunque pienses que un producto/servicio/idea pueda estar muy alejada de tus intereses, quizá el cambio de perspectiva del asunto pueda darte nuevas vistas más atractivas….. ¿será eso innovación?
¡Buen finde! Ondo pasa!
PD. Dedicado a los compañeros de Barna (que son los ‘currelas’ de estos temas), a los que no están en Barna (que también son fans y profesionales en estos servicios) y a los conocedores de estos temas tan sociales (que miran estas aplicaciones desde un punto de vista más empresarial).